- El soneto del amor y la decepción
En lo siguiente contaré mi experiencia:
quise con toda mi alma, con mi vida completa,
pero, aprovechándose de mi inocencia
me utilizaron y desecharon como a quien trapo viejo avienta.
Por eso, amigo mio,
te lo doy como un consejo:
ama con fervor, sin lío,
pero cuida de ti para no acabar como este trapo viejo;
sumido en los vicios, el alcohol, las penas
las cantinas, la imaginación y un poco en la locura
del cual dicen: ahí va el que un día dejo hasta las venas
Por ese amor ya no tiene ni cordura
puesto que por la culpa de un muy mal amor
ahora se sume en el licor.
EDGAR REAY
A la locura del amor:
Una vez le dije al amor:
Amor, ¿por qué eres así?
Cuando siento que ella es mi vivir
tú me mandas el dolor.
el engaño, la traición, la distancia,
las penas. ¿Por qué? si ves que la amo con ansia,
que a pesar de que hayan pasado varios años sin tenerla
por tu culpa, o tal vez del destino, nunca podré volver a verla.
Amor, eres de lo más injusto
le das el don de querer al que no lo merece
y llega a hacer de la locura un compañero justo.
deseo que salgas para siempre de mi vida triste,
y desde este momento lo digo: El amor en mi vida no existe.
Pues a ella trato de dejar de recordar y no puedo
A lo cual el amor me respondió:
Amigo, disculpa, este fue el dolor que el destino te dio,
yo solo soy un simple mediador
a ningún momento quiero causarte ningún dolor.
Pudiste amarla con todo tu ser
pero más allá debiste ver
no es solo amar, es entender
y a la maldita locura no hay que pertenecer.
Tú mismo lo dijiste, una compañía
pues estaba muy mal y no estuviste en ese terrible instante.
pero dime, ¿tú estuviste siendo esa compañía?
Y ya no deseo hablar más contigo, de tus penumbras
pues ahora no estas del lado del amor, estás con la locura.
Y a los locos no pienso prestarles atención.
EDGAR REAY
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